Ciencia infusa

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    La ciencia infusa. No tenemos nosotros derecho a ella por nuestra naturaleza, porque es propia de los ángeles; la ciencia no podemos conseguirla sino progresiva y difícilmente, según las leyes psicológicas. Mas, para que el hombre pudiera fácilmente cumplir su oficio de cabeza y educador del género humano, concedió Dios gratuitamente el conocimiento infuso de cuantas verdades le convenía saber, y cierta facilidad para adquirir la ciencia experimental: acercábase así a los ángeles (Compendio de teología ascética y mística §62)

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