Aridez espiritual

    318

    Consiste en cierta impotencia o desgana para producir en la oración actos intelectivos o efectivos. Esta impotencia a veces es tan grande, que vuelve penosísima la permanencia en la oración. Unas veces afecta al espíritu, otras sólo al corazón. La forma más desoladora es aquella en la que Dios parece haberse retirado del alma (Teología de la perfección cristiana §482)

    « Índice